La instalación, que
se se encuentra ubicada en el antiguo recinto botánico, junto a la Vía Verde,
nace como respuesta a una demanda vecinal creciente, que solicitaba la creación
de un área específica donde los animales de compañía pudieran ejercitarse en
libertad y en condiciones seguras.
El nuevo parque
canino cuenta con un circuito de agility equipado con distintos
elementos diseñados para estimular la actividad física y mental de los perros,
como un balancín, un túnel, slalom y pasarela, además de otros elementos de uso
complementario como una fuente modelo y una papelera. A todo ello se suma la
instalación del cerramiento del recinto para garantizar la seguridad del
espacio y un uso adecuado por parte de los vecinos.
El proyecto, cofinanciado por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, se enmarca dentro de las ayudas destinadas a fomentar la protección de los animales de compañía en la región.

“Con este nuevo espacio no sólo conseguimos dar una respuesta a los propietarios de perros que demandaban un espacio en el que ejercitarlos, sino que damos uso a un espacio que estaba en desuso”, ha explicado el alcalde, Apolonio Alcaide, subrayando que “se ha diseñado pensando en un uso responsable”, recordando la importancia de respetar las normas básicas de convivencia, instando a mantener la limpieza del recinto y garantizar en todo momento la seguridad de los animales. El regidor ambiteño ha querido explicar que “aunque vivimos en un entorno privilegiado, los animales de compañía no sólo necesitan campo para correr o pasear, sino este tipo de áreas que contribuyen a mejorar su movilidad”.
